Caminar

By 4:20 ,

Autor: desconocido.


Tras el paso del tiempo, del curativo y poderoso tiempo, pude de nuevo empezar a caminar. Primero fue algo sencillo, me calcé las zapatillas, anudé los cordones como ella me había enseñado. Junté ambos pies y cerré los ojos. La inercia me llevó a levantar primero el pie derecho. Y así, uno y después el otro, y vuelta a empezar. Repetí los movimientos al compás de mi estrenado corazón recompuesto y conseguí llegar a la siguiente parada del camino.

Sigo caminando, a veces necesito parar, coger aire y llorar. Lloro por todo lo perdido, por lo que no será jamás. No hay que empeñarse, hay que aceptar. Tan solo eso. Aprieto la mandíbula y me vuelvo a levantar.

«Caminante, no hay camino...»

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