Rompe el silencio

By 4:51 ,


Cómo se repara un dolor irreparable. Cómo se juntan las piezas que ya no encajan. Que alguien me diga, cómo me despido de ti, si te necesito conmigo cada día.

Nunca sabré el color que iban a tener tus ojos o el sonido de tu voz. Ni siquiera me atormenta el recuerdo de tu sonrisa o el calor de tus besos. Nos quedamos suspendidas en el tiempo, nos quedamos sin la oportunidad de darnos todo el amor que nos hubiéramos tenido.

Octubre me desgarra por dentro. Nadie lo sabe y nadie se da cuenta. Me visto con la mejor de las sonrisas y salgo a un mundo que sin ti, me es cada día más ajeno.

He dudado mucho si hacer este post o no. Es probable que haya gente que no lo entienda, que después de tanto tiempo y con otro hijo, piensen que ya tenía que haberlo superado. Pero esto no se supera, y si hay algo que duele más que la pérdida, es el olvido.

Para el mundo mi niña no existe, no aparece en mi libro de familia, a pesar de haber nacido con casi tres kilos de belleza infinita. Así que esta es la prueba de que naciste, fuiste y siempre serás mi familia, pequeña.

El día 19 de octubre de 2011, nació Noa J. G., falleció unas horas antes en mi útero en la semana 38 de gestación y cada día, cada día desde entonces la llevo conmigo.


      15 de octubre, Día Internacional de la Muerte Perinatal y Neonatal, rompe tu silencio...                                                            

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4 comentarios

  1. Lo lamento mucho; tu historia me ha llegado. Al comienzo del nuestro primer embarazo, al bebé le detectaron una inflamacion de los riñones. No tenía demasiada importancia, pero ese particular síntoma es un marcador de sindrome de down, por lo que nos ofrecieron con urgencia la posibilidad de realizar una amniocentesis para analizar la genética del bebé. Urgencia, porque mi mujer se encontraba ya cerca del límite legal de aborción... y debíamos plantearnos ambas posibilidades...
    Esto me ha marcado para siempre; lo sé, poco o nada tiene que ver con tu situación y solo puedo llegar a hacerme una remota idea de lo que sientes... Solo el haber tenido que valorar la posibilidad de que mi hijo (en ese momento nos confirmaron además el sexo) pudiera tener síndrome de down y decidir yo si lo dejaría vivir o no... Con todo lo que eso supone. Me marcó para siempre y lo recuerdo casi cada vez que le miro...
    Un abrazo muy fuerte.

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    1. Recibido tu abrazo, Jaime. Muchísimas gracias. Yo te mando un montón de abrazo más, por leer, por comentar y por contarme tu experiencia. Me alegro mucho de que se quedara en un susto y no tuvierais que contemplar esa dolorosa posibilidad. Uno no sabe lo fuerte que es, hasta que ser fuerte es el único camino. Besos!!!

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