La cuarta pared

By 8:52 ,

        Imagen: Silvia Grav.

—¿Cuánto tardas en evaporarte después de muerto?
—Compleja pregunta de fácil respuesta. El tiempo que dura tu recuerdo. Mientras haya alguien en el mundo, no importa de qué tiempo, que guarde tu recuerdo, tu esencia se mantiene intacta y puedes seguir viviendo. En esta dimensión, claro.
—Pero entonces somos perecederos.
—Claro. Como en el lugar del que procedemos. Allí pierdes el cuerpo. Aquí se pierde tu reflejo. Se esfuma.
—Pero dependemos de otros, de la huella que en ellos dejamos, y todo sin saberlo. Es muy injusto.
—Así debe ser, de esta forma no manipulamos a los que nos rodean. Nos recuerdan porque de verdad lo merecemos.
—Pobre Paul, le echaré de menos. Es una lástima que nuestros recuerdos no sirvan.
—Sirven, para seguir viviendo. Para entender que solo disponemos de un tiempo y lo aprovechemos...

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2 comentarios

  1. Para algunas personas, la muerte no los extingue, los glorifica. Porque, la muerte solo puede quitar la vida, pero no lo vivido. Y en ello, la memoria, sentimientos y gratitud de los que quedan, se convierten en la nueva casa de aquel que con su amor, cariño o notables acciones, supo ganarle la batalla al olvido. Por eso, para los grandes no existe el adiós.

    ¡Saludos!

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    1. Así es. Una definición excelente Juan Carlos. Un abrazo fuerte!!

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