Siempre quise escribir

By 3:32


Siempre quise escribir. En realidad, siempre me recuerdo escribiendo. A veces sin realizar el acto en sí. Me quedaba ensimismada, imaginando miles de historias. Decoraba la realidad y le daba tintes novelescos. Reconozco que llegó a causarme problemas, con el paso del tiempo no era capaz de recordar la realidad de los acontecimientos que habían sucedido a mi alrededor. Me costó alguna que otra desagradable experiencia. Te has inventado esto, así no pasó. Nada grave al fin y al cabo.

No sé cómo, pero llegó el amor y dejé de escribir. Me resulta curioso, ahora que lo miro con perspectiva. Al enamorarme deseché mis propios sueños y me centré exclusivamente en los del otro. Busqué un trabajo anodino y temporal para pagar las facturas, mientras mi compañero realizaba su sueño de convertirse en músico. Y lo que pareció un acto de generosidad absoluto se convirtió en nuestro fin como pareja. Porque me acusó de no tener sueños propios y de vivir mi vida a través de la suya ¡Zas! Conclusión, portazo en la cara. Él se fue “to living la vida loca” y yo me quedé con dos gatos que alimentar, muchas facturas que pagar, y un trabajo temporal, que tuve que aumentar de jornada para poder subsistir solita. Y casi diez años después me vi, más vieja, más sola y con la sensación de que mi existencia había dejado de tener sentido. Me convertí en una persona gris y perdí mi fantasía. Me dejé llevar por el pesimismo ajeno y sus zonas de confort.

Una tarde, sentada en el sofá pensé: ¿Esto es todo?

No os voy a contar ninguna historia de película, no dejé el trabajo, ni me fui a fotografiar ballenas a Japón. Pero si sucedió algo trascendente e importante: Volví a escribir. Volví a pintar el mundo de colores. Volví a creer en las sirenas. Eso me ayudó en este día a día gris, que a veces nos toca vivir.

Si crees en las sirenas te ocurrirán varias cosas: habrá mucha gente a tu alrededor que no lo conciba. E intentaran a toda costa demostrarte que no existen. Te tacharan de soñador, como si eso fuera un insulto, y querrán por todos los medios que bajes a su realidad.

Con el paso de los años, todos esos seres grises se han ido quedando por el camino. La gente que ha seguido a mi lado, son los que realmente han entendido esta cabecita loca. Pero sí te digo, las que jamás me han abandonado, ni me han dejado sola ni un solo día, han sido mis sirenas.

Protege tu fantasía…

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4 comentarios

  1. Muy bueno Mery!
    A veces creemos que ayudar a vivir a los otros sus sueños es una muestra de amor, pero nos condenamos a dejar de vivir los nuestros.

    Siempre habrá gente que no entienda a los que apuntamos alto, aunque sea en nuestras fantasias.
    La vida es corta, haz lo que te haga feliz, la monotonía y falta de metas es una mierda.

    Un besote

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    1. Un beso bien grande para ti. Seguiremos soñando!

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  2. Un ole por tí! Hay que creer en uno mismo y defender lo que sentimos y pensamos, sino tenemos muchas más probabilidades de terminar siendo grises e infelices. Un besote!

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    1. Eso es. No abandonar los sueños, por absurdos que puedan parecer a otros. Un beso enorme para ti!!

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