Reflexión, confesión o simple desahogo

By 3:17

Llevo un par de días de esos que te quedas pensando: ¿Qué está pasando? ¿Nos invaden los extraterrestres? De esos que todo sale mal, todo el mundo está contra ti y acabas extasiado de dar explicaciones.

Siempre he sido una persona complaciente. Me gustaba agradar. Tener siempre a mano algo que la gente pudiera necesitar, una aguja, un hilo, un analgésico. Lo que hiciera falta para que los demás se sintieran a gusto. Puede que este post no sea políticamente correcto. Te voy a contar mi experiencia vital y mi opinión personal. No estoy en posesión de la verdad absoluta y puedo equivocarme, pero es mi percepción del mundo que me rodea.

Hace cuatro años dejé de ser yo misma para siempre. Estaba embarazada de una niña, en una revisión rutinaria en la semana 38 no le encontraron el latido y ahí empezó mi calvario. Parto vaginal en estado de shock, guardar todas las cosas de su habitación, ya preparada, salir del hospital con las manos vacías y pasar un postparto completo pero sin bebé.

No sé cómo han superado las demás mujeres que han pasado por ello, algo así. No sé si en estos casos hay un comportamiento “normal” o no. Sé lo que me pasó a mí.
Me enfadé, me enfadé mucho con el mundo. Ver otra mujer embarazada o con un carrito me producía tanto dolor que me mareaba.

Me encerré en casa a lamer mis heridas, me rodee de muy poquita gente y lloré, todo lo que pude. Todavía lloro. Después de la baja por maternidad tuve que volver al mundo real. Al trabajo. La única manera para sobrevivir al día a día fue economizar mi energía. Tenía muy poquita para mantener un estado de serenidad, si alguien venía con sus problemas y la destinaba a escuchar, me suponía quedarme abatida y llorar, llorar mucho.

Así que me fui aislando. Concentrada en mí y en mi bienestar. Pasado el tiempo del duelo, la gente empezó a tacharme de borde, porque no estaba disponible para escuchar sus chorradas. Y de borde pasé a ser engreída y soberbia.

Han pasado cuatro años, no me considero ni mejor ni peor persona que nadie. Me considero una más de la masa. Soy selectiva, la gente en general me suele producir rechazo. Me gustan mucho las personas que tienen inteligencia emocional y ven el mundo de otra manera. Soy sensible y ciertos comportamientos me dañan. Me gusta ser honesta, decir lo que pienso sin agredir y no doy palmaditas. Creo que el ser humano debe ser fuerte.

Pero el mundo se empeña en moldearme como un trozo de arcilla. Hace bien poco me ha pasado en una red social. Te crees en posesión de la verdad absoluta, tienes que moderarte, ser comedida, y bailar al son de la música que marcan los demás. Dar mucho jabón y decirles a los demás solo lo que quieren oír. Así serás mucho más feliz, vivirás en sociedad y tendrás muchos amiguitos. Estas son algunas de las afirmaciones que leí ayer. Lo malo es que por las noches cuando te mires al espejo no sabrás quien eres. De verdad, no podemos vivir en función de los demás. Actuar como ellos esperan que actúes. Opinar lo que la mayoría ¿Por qué? Dejarme ser y vivir, porque no le hago daño a nadie. No os preocupéis tanto de mi vida y centraros en la vuestra (esto va dedicado a la panda de “docentes” que me vapulearon ayer en un grupo de Facebook por contradecir sus opiniones, tuve que soportar infinidad de comentarios del tipo: Eres tal, eres cual, como debes comportarte, ser, opinar, hasta el punto de echarme del grupo como una apestada. Y esa gente tan justa está educando a nuestros hijos. Tuve que leer el comentario de una profesora del sector público, que decía que no conocía a nadie fuera de la educación que trabajara cinco horas seguidas con solo media hora de descanso para tomar un café y sin poder hablar con compañeros. Y exploté, porque las injusticias desde posiciones privilegiadas me pueden…)

Sinceramente, no tiene importancia es un grupo virtual de una red social. Pero si lo extrapolo a la vida real, si es importante. Defended vuestra esencia, esa que os hace únicos. No perfectos, pero sí únicos. Con aciertos y errores, virtudes y defectos, pero fieles a vosotros mismos.
Yo no soy perfecta, pero a pesar de todo lucho cada día por ser feliz. Siempre te llevo conmigo pequeña…Gracias.

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8 comentarios

  1. Por eso son mejores las personas que los grupos. Algunos grupos mas que grupos son sectas... tratar de no amargarse las fuerzas negativas siempre quieren chuparle la fuerza a las positivas. Es asi. No entendi bien el trma del cafe.. pero lamento que tengan tan baja apertura mental. Arriba! Saludos

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    1. Hola Michelle, lo del café es que esta persona se quejaba de lo duro de un trabajo de profesor, por tener que trabajar cinco horas seguidas, solo con treinta minutos de descanso, para un café o lo ue fuera. Vamos lo que viene siendo cualquier trabajo, en la mayoría la jornada son ocho horas, no cinco.

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  2. Ni caso amiga, la gente es muy obtusa. Yo que estoy acostumbrado que hasta parte de mi gente me mire como si fuese un demente, pero he aprendido algo de ello, a respetar lo que piensan los demás, que los demás no tienen porque pensar lo que yo pienso. Al final he decidido que muy corto es el camino que le ha tocado recorrer a mí alma en esta cáscara llamada cuerpo como para perder esas vivencias en nimiedades, he decidido no molestarme por cosas que no van a enriquecer mi alma. Me ha costado mucho aprenderlo y sobre todo llevarlo a cabo, pero ahora que estoy en esa senda se que lo importante es el amor, el perdón, no juzgar, aplacar el ego(esto es lo más complicado). Quizás cuando regrese a este plano existencial de nuevo, sea yo uno de esos obtusos que tanto me molestan, quizás esté yo en el otro lado de la cuerda. En fin no te voy aburrir con mi fe Atlante. :). Ánimo amiga, perdona y no te molestes por lo obtusa que es la gente, aunque intentes convencerles de algo con argumento tras argumento les dará igual, han venido a este plano para aprender precisamente eso, a no dar su brazo a torcer, a ser tercos a más no poder.

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    1. Que buen aporte Reyes. Trataré de mantener mi esencia y no pelear con gigantes. Un abrazo!!

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  3. Nunca dejes de ser tú misma por agradar a los demás. Es una pena que hoy en día se valore tan poco la honestidad y el ser consecuente con nuestros principios y valores. Y como bien dices, esta gente esta educando a nuestros hijos.... que miedo! En fin...
    Valora lo que tienes, lo que has conseguido y sobre todo a tu gente, esa que esta contigo incondicionalmente. Cabeza alta y a comerte el mundo!!!!

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    1. Gracias Patri. Ha sido desagradable, pero no tiene tanta importancia. Un abrazo muy fuerte.

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  4. Respuestas
    1. Lo siento!! La vida a veces es así, pero hay que seguir hacia delante. Un abrazo!!

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