Conciencias

By 7:51 ,

Celia escribe en su diario:

No debo escribir esto. Se supone que no debo hablar de lo sucedido, con nadie. Jamás. Dudo que sea posible. Dudo que lo consiga. Me reconcome por dentro. Me quema. Gracias a Dios, mi madre tiene turno de noche. No me ha visto llegar. Tengo que quemar la ropa y tirar los restos en un contenedor lo más lejos posible de mi casa. Pero solo quiero llorar y meterme debajo de la cama. ¿Qué hemos hecho? ¡Está muerta! Había sangre. Sangre por todos lados. Barro. Barro y sangre y sus ojos que no dejaban de mirarme. Sin color. Sus ojos habían perdido el color. No puedo ir a la cárcel. Me moriré. Y mi madre. Se morirá conmigo cuando se entere de lo que hemos hecho. Susana, ha dicho que no me preocupe. No la encontrarán. No sospecharán de nosotras. No tenemos nada en común. Solo era una chica haciendo autostop. Nadie nos ha visto. Oh, Dios mío. Qué mierda era esa que nos hemos bebido su sangre. No dejo de vomitar. Susana dice que me serene o lo joderé todo y acabaremos en la cárcel. Mamaaaa. ¡No quiero ir a la cárcel! Por favor, solo quiero despertar y que sea una pesadilla. Por favor.

Susana me acaba de mandar un mensaje: “No deben enterarse o se repetirá contigo como protagonista de la escena principal”
Está loca. Todo esto es culpa suya, Yo no quería probar eso. No puedo vivir sabiendo lo que he hecho. Mi madre guarda un montón de pastillas para la depresión en su cuarto. No merezco vivir. Su vida por la mía…

Susana llama por teléfono:

— ¡Tía! ¡Lo que me estoy riendo! Se lo ha tragado. ¡Qué boba! Realmente se cree que hemos matado a esa chica. Por cierto, brillante su actuación. Ésta va a ser la mejor novata de todos los tiempos ¡La estudiarán en clase! ¡Seremos famosas!

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